Animal Madness: una granja sin tiradas gratis
Animal Madness salió el 19 de mayo de 2022 y ocupa un lugar aparte en el catálogo de Play’n GO: es uno de los pocos títulos del estudio que asume la ausencia total de tiradas gratis. No hay scatter en los rodillos, ni pantalla de bonus, ni cuenta atrás. Todo tiene que ocurrir durante el giro que se ha pagado. La cuadrícula tiene cinco rodillos y cinco filas, veinticinco casillas en total, y funciona por clústeres: cuatro símbolos idénticos o más, conectados en horizontal o en vertical, forman un premio. Los símbolos se reparten entre cuatro cultivos —trigo, maíz, tomate, calabaza— para los valores bajos y cuatro animales —gallina, cabra, oveja, vaca— para los altos. Un clúster de dieciocho símbolos o más paga entre 40x y 1.000x la apuesta según el símbolo. La horquilla de apuesta va de 0,10 € a 100 € por giro, con una tasa de retorno de referencia del 96,2 %. Cada clúster ganador desaparece y deja caer símbolos nuevos, lo que puede encadenar premios. Es esa cadena de cascadas la que contabiliza el medidor Sunflower Power, y constituye el verdadero motor del juego. Tres cascadas añaden tres comodines gallina de formato 1x2. Seis cascadas colocan un comodín cabra de 2x3. Nueve cascadas instalan dos comodines oveja de 2x2 y activan además una mejora de símbolos en la cuadrícula. Doce cascadas desbloquean el último nivel: un comodín vaca de 3x3, es decir, nueve casillas de golpe en una cuadrícula que solo tiene veinticinco. El segundo mecanismo se llama Rabbit Mayhem. Se activa al azar, pero únicamente en los giros que no han producido ningún premio. Un conejo atraviesa entonces la cuadrícula y elimina, según el caso, tres filas enteras, tres rodillos enteros o la totalidad de los símbolos de baja categoría. Las casillas liberadas se rellenan, arranca una cascada y el giro vuelve a la vida. Eso explica la sensación de juego continuo pese a una volatilidad calificada solo de 6 sobre 10. El premio máximo está fijado en 2.250x la apuesta, es decir, 225.000 € con la apuesta tope de 100 €. Es modesto para el estudio, y es el precio de un juego concebido en torno a la regularidad más que al golpe de efecto.





